Habilidades sociales en adolescentes con autismo: estrategias concretas para el aula inclusiva

Técnicas validadas por el programa PEERS (UCLA) adaptadas al contexto escolar chileno. Una guía práctica para docentes que quieren marcar la diferencia.

DEFINICIÓN
Las dificultades en habilidades sociales son la característica más universal del Trastorno del Espectro Autista (TEA), independientemente del nivel cognitivo o intelectual del estudiante. No se trata de que no quieran relacionarse: se trata de que las reglas del mundo social son implícitas, cambiantes y difíciles de descifrar para quienes piensan de forma diferente. La buena noticia es que estas habilidades pueden enseñarse de forma explícita, sistemática y con evidencia científica sólida detrás.

Por qué las habilidades sociales son un desafío específico en el TEA

El mundo social funciona, en gran medida, con un código no escrito: el tono de voz que indica ironía, la distancia física que cambia según el contexto, la pausa en una conversación que invita a hablar. Para la mayoría de las personas, este código se aprende de manera implícita, casi sin darse cuenta. Para los adolescentes con TEA, esos mismos mensajes son opacos, contradictorios o simplemente invisibles.
Esto no es una falla de carácter ni de voluntad. Es una diferencia neurológica en cómo el cerebro procesa la información social. Y tiene consecuencias concretas: dificultades para iniciar y mantener conversaciones, malentendidos frecuentes, aislamiento no deseado, y mayor vulnerabilidad al hostigamiento escolar.
«Los déficits en habilidades sociales constituyen la dificultad más compartida por las personas en el espectro autista, independientemente del funcionamiento cognitivo o intelectual. Por ello, hay que estimularlas intencionadamente.»

La respuesta no es dejar que el adolescente «aprenda solo con el tiempo». La investigación muestra que sin intervención explícita y sostenida, las brechas sociales tienden a ampliarse en la adolescencia, precisamente cuando las demandas del entorno se vuelven más complejas.

El programa PEERS: qué es y por qué importa en Chile

PEERS® — Program for the Education and Enrichment of Relational Skills

Desarrollado en la Universidad de California (UCLA) por la Dra. Elizabeth Laugeson, PEERS es hoy el programa de habilidades sociales para adolescentes con TEA con mayor respaldo empírico a nivel mundial. Un metaanálisis de Zheng et al. (2021) confirmó mejoras significativas en conocimiento social, habilidades de respuesta e iniciación en todos los estudios revisados. Enseña habilidades concretas, paso a paso y con práctica real entre pares, formando paralelamente a los adultos responsables para asegurar la generalización en el tiempo.

PEERS® — Program for the Education and Enrichment of Relational Skills

Desarrollado en la Universidad de California (UCLA) por la Dra. Elizabeth Laugeson, PEERS es hoy el programa de habilidades sociales para adolescentes con TEA con mayor respaldo empírico a nivel mundial. Un metaanálisis de Zheng et al. (2021) confirmó mejoras significativas en conocimiento social, habilidades de respuesta e iniciación en todos los estudios revisados. Enseña habilidades concretas, paso a paso y con práctica real entre pares, formando paralelamente a los adultos responsables para asegurar la generalización en el tiempo.
Aunque el programa PEERS completo requiere implementación especializada, sus principios y técnicas pueden y deben adaptarse al aula chilena. No se necesita un psicólogo para incorporar role-playing en una clase de orientación, o para enseñar comunicación asertiva en el contexto de una jornada de convivencia escolar.

Las 12 habilidades sociales prioritarias para adolescentes con TEA

El trabajo de Laugeson y Ellingsen (2014) junto con la síntesis del recurso didáctico de González Bustos (2024) identifican las áreas donde los adolescentes con TEA necesitan apoyo más frecuente e intencional en el contexto escolar:

Reciprocidad en conversaciones

Ampliar la red social

Etiqueta social y reputación

Relaciones de calidad con pares

Manejo del hostigamiento

Señales sociales verbales y no verbales

Perspectiva del otro (teoría de la mente)

Regulación emocional en conflictos

Gestión del tiempo y planificación

Aprendizaje de límites

Estilo de vida saludable

Riesgos al querer encajar

El riesgo de querer encajar a cualquier precio

Una habilidad que a menudo se olvida es enseñar a los adolescentes con TEA a reconocer situaciones de riesgo vinculadas al deseo de pertenecer: hacer cosas que no quieren, participar en conductas inapropiadas o exponerse a situaciones peligrosas por presión de grupo. La vulnerabilidad social del TEA puede convertirse en una puerta de entrada al acoso o la manipulación si no se trabaja de forma explícita.

7 estrategias concretas para el aula: cómo aplicarlas hoy

Las siguientes técnicas, validadas por PEERS y adaptadas al contexto escolar chileno, pueden incorporarse en clases de orientación, horas de jefatura, recreos guiados o actividades transversales. La mayoría son medidas universales que benefician a todos los estudiantes, no solo a quienes tienen TEA.

1

Role-playing: practicar situaciones sociales en un entorno seguro

El role-playing consiste en simular situaciones sociales reales para que los adolescentes puedan practicar respuestas en un espacio controlado y sin las consecuencias del mundo real. Es una de las técnicas más recomendadas por PEERS precisamente porque permite el error, la corrección y el refuerzo inmediato.

Cómo aplicarlo en el aula: usa situaciones cotidianas del mismo curso —una discusión en recreo, un malentendido en un trabajo grupal, pedir entrar a un grupo que ya está hablando— como punto de partida. El docente modela primero cómo responder, luego invita a voluntarios y finalmente involucra a más estudiantes. Las imágenes o viñetas también funcionan como disparadores.

Clave TEA: anticipa la actividad con tiempo, explica claramente el propósito y los pasos, y nunca obligues a participar de inmediato. Muchos estudiantes con TEA necesitan observar varias veces antes de sentirse listos para actuar.
2

Análisis de videos: observar conductas que acercan y que distancian

Ver y analizar escenas de video —series, cortometrajes, o incluso videos grabados en el aula con permiso— permite trabajar la interpretación de señales sociales de forma visual y concreta, sin la presión de la interacción en tiempo real. Para estudiantes con TEA, que frecuentemente tienen un procesamiento visual más fuerte, esta técnica es especialmente eficaz.

Cómo aplicarlo: selecciona escenas que muestren claramente conductas que generan rechazo (interrumpir, no escuchar, invadir espacio personal) y conductas que generan cercanía (escucha activa, turno en la conversación, validar al otro). Pausa el video, haz preguntas concretas: "¿Qué hizo esta persona? ¿Cómo crees que se sintió el otro? ¿Qué podría haber hecho diferente?"

Clave TEA: las series de animación o con situaciones muy claras y exageradas funcionan mejor que las interacciones sutiles o cargadas de ironía, que pueden ser difíciles de leer para estudiantes con TEA.
3

Comunicación asertiva: el lenguaje en primera persona

Enseñar a expresar sentimientos y necesidades usando frases en primera persona —"Yo siento...", "Yo necesito...", "A mí me cuesta cuando..."— es una habilidad fundamental que reduce conflictos y mejora la calidad de las relaciones. Para adolescentes con TEA, que a menudo se expresan de forma muy directa o que tienen dificultad para modular el tono, esta estructura les da una herramienta concreta.

El contraste es clave: "Tú me haces sentir mal" genera defensividad. "Cuando ocurre X, yo me siento Y" abre el diálogo. Esta distinción, practicada con ejemplos reales del curso, puede transformar la convivencia.

Clave TEA: evita el sarcasmo y la ironía en el aula como modelo de comunicación. Los adolescentes con TEA toman las palabras de forma literal, y el sarcasmo frecuente puede generar confusión, ansiedad y malentendidos constantes.
4

Escucha activa y parafraseo

Escuchar activamente significa hacer que el otro sienta que está siendo escuchado: contacto visual ocasional, lenguaje corporal receptivo, responder con lo que se entendió. El parafraseo —responder diciendo "entonces lo que entiendo es que tú..."— es una herramienta poderosa porque hace visible que el mensaje llegó.

Cómo practicarlo en el aula: establece momentos regulares donde los estudiantes hablen de temas personales o de interés en grupos pequeños, guiados por el docente. Estas instancias fomentan el sentido de pertenencia al curso y dan al estudiante con TEA un contexto estructurado para practicar escucha y respuesta.

Clave TEA: el contacto visual puede ser genuinamente difícil o incómodo para estudiantes con TEA. Enséñales que pueden hacer contacto visual por momentos breves, o mirar hacia la nariz o la frente del otro, que genera la misma percepción sin el mismo costo neurológico.
5

Habilidades conversacionales: cómo entrar, mantener y salir de una conversación

Una de las habilidades más difíciles para adolescentes con TEA es navegar el flujo de una conversación: saber cuándo hablar y cuándo escuchar, cómo entrar a un grupo que ya está conversando, cómo cambiar de tema sin romper el ritmo, y cómo terminar una conversación de forma socialmente aceptable.

PEERS enseña estas habilidades como pasos concretos y explícitos: observar primero, buscar el momento apropiado para entrar, hacer una pregunta relacionada con lo que el grupo estaba hablando, y así. La reciprocidad en la conversación —el turno de hablar y escuchar— se practica de forma sistemática con los pares.

Clave TEA: los monólogos sobre temas de interés intenso son frecuentes. Una estrategia útil es enseñar la "regla del equilibrio": por cada vez que hablo de mi tema, hago una pregunta sobre algo del otro. Esto debe enseñarse de forma directa, no se aprende por observación.
6

Empatía y perspectiva del otro

La dificultad para ponerse en el lugar del otro —lo que se conoce en neurociencia como dificultades en la teoría de la mente— es uno de los desafíos centrales del TEA. Esto no significa que los adolescentes con autismo no tengan empatía: muchos la tienen de forma intensa. Significa que el proceso de inferir lo que otra persona piensa o siente desde señales implícitas es más costoso para ellos.

Cómo trabajarlo: el análisis de videos es una herramienta muy útil aquí. También lo son las discusiones guiadas con preguntas concretas: "¿Cómo crees que se sintió X cuando Y dijo eso? ¿Por qué crees eso?" Hacer explícito el proceso de inferencia es fundamental.

Clave TEA: evita formular el aprendizaje como "deberías saber cómo se siente el otro". Enmarca la habilidad como un código que se puede aprender: "esto es lo que generalmente sienten las personas cuando ocurre X". Normaliza el aprendizaje explícito de algo que para otros ocurre de forma automática.
7

Manejo del hostigamiento: estrategias concretas de respuesta

Los adolescentes con TEA tienen mayor riesgo de ser víctimas de hostigamiento escolar —verbal, físico y virtual—, en parte porque sus reacciones emocionales son más visibles e intensas, lo que puede reforzar la conducta de quien hostiga. Enseñar estrategias de respuesta antes de que ocurra el hostigamiento es esencial.

Algunas estrategias concretas: mantener la calma y no mostrar reacción visible ("respuesta plana"), usar frases breves y asertivas preparadas de antemano, alejarse hacia donde haya un adulto, y saber a quién acudir. El trabajo con el grupo-curso para que los compañeros no sean cómplices del hostigamiento es igualmente importante.

Clave para el aula: una escuela que construye cultura de inclusión de forma activa y explícita es también una escuela con menos hostigamiento. No es un efecto secundario: es una consecuencia directa de que todos los estudiantes aprenden a ser respetuosos, y que las diferencias son visibles y valoradas.

En la práctica: cómo se ve la comunicación asertiva

Para hacer concreta la diferencia entre comunicación reactiva y comunicación asertiva, aquí hay un ejemplo del tipo de intercambio que puede ocurrir en el aula y cómo el docente puede modelar la respuesta:
SITUACIÓN REAL DE AULA — TRABAJO EN GRUPO
A
ANDRÉS (CON TEA)

¡Estás haciendo todo mal! Así no es como se hace, ya te lo expliqué antes.

S
SOFÍA (COMPAÑERA)

Me estás hablando muy mal. No voy a seguir trabajando contigo si me hablas así.


El rol del docente: modelo, facilitador y protector

El docente cumple un papel irreemplazable en el desarrollo de habilidades sociales en el aula inclusiva. No como terapeuta —ese no es su rol— sino como modelo vivo de comunicación asertiva, como facilitador de instancias de práctica, y como garante de que el espacio sea seguro para todos.
PEERS es explícito en este punto: las habilidades sociales no se generalizan si solo se practican con el especialista. Deben practicarse en los contextos reales de la vida del adolescente. Y el aula es el contexto real más importante de su día.
1

Modela tú mismo la comunicación asertiva, el parafraseo y la escucha activa. Los estudiantes aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice.

2

Crea instancias estructuradas de práctica social: círculos de diálogo, debates con roles, trabajos en pareja diseñados para practicar turnos de conversación.

3

Nombra y refuerza cuando un estudiante usa bien una habilidad social, especialmente ante el grupo: "Noté que Juan le preguntó primero a su compañero antes de hablar. Eso es exactamente escucha activa."

4

Comunícate con las familias sobre las habilidades que se están trabajando, para que puedan reforzarlas en el hogar. La coherencia entre escuela y familia es la clave de la generalización.

5

Coordínate con el equipo PIE y los profesionales de apoyo para que todos usen el mismo lenguaje y las mismas estrategias con el mismo estudiante.

Lo que dice la investigación

El metaanálisis de Zheng et al. (2021) sobre PEERS para adolescentes encontró que la participación activa de los padres y adultos cercanos en el proceso de aprendizaje es uno de los predictores más fuertes de generalización de las habilidades. No basta con que el adolescente aprenda la habilidad: necesita oportunidades reales de practicarla con apoyo y retroalimentación positiva en su entorno cotidiano.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el programa PEERS y para qué sirve?

PEERS (Program for the Education and Enrichment of Relational Skills) es un programa de habilidades sociales para adolescentes con TEA creado en la UCLA. Es uno de los programas con mayor respaldo empírico mundial. Enseña habilidades concretas mediante instrucción directa, role-playing y práctica con pares, y forma paralelamente a los adultos responsables para asegurar la generalización.

¿Se pueden desarrollar habilidades sociales en adolescentes con TEA?

Sí. Las habilidades sociales pueden enseñarse de forma explícita y sistemática, y los adolescentes con TEA mejoran significativamente con el entrenamiento adecuado. La clave es que la enseñanza sea concreta, estructurada, y que se practique con pares reales en contextos cotidianos. La formación paralela de los adultos es esencial para mantener las habilidades en el tiempo.

¿Cómo hacer role-playing con adolescentes con TEA en el aula?

El role-playing efectivo con adolescentes TEA requiere anticipar la actividad con tiempo, explicar claramente el propósito y los pasos, y usar situaciones reales y cercanas al grupo. Conviene que el docente modele primero, luego invite a voluntarios y finalmente involucre a más estudiantes. Es importante no obligar a participar de inmediato: muchos estudiantes con TEA necesitan observar antes de actuar.

¿Cómo ayudar a un adolescente con TEA que sufre hostigamiento escolar?

Lo más efectivo es enseñar estrategias de respuesta antes de que ocurra el hostigamiento: qué decir, a quién acudir, cómo mantener la calma. Paralelamente, trabajar con el grupo-curso para que los compañeros no sean cómplices es fundamental. Las escuelas más inclusivas tienden a tener menos hostigamiento porque construyen una cultura de respeto explícita y sostenida.

¿Cuánto tiempo lleva desarrollar habilidades sociales en un adolescente con TEA?

El programa PEERS original dura 16 semanas con sesiones semanales de 90 minutos. En el contexto escolar, los progresos son graduales y dependen de la frecuencia y calidad de la práctica. Lo más importante es la consistencia: habilidades trabajadas una sola vez no se instalan. Se requiere práctica repetida en contextos reales y retroalimentación positiva constante.

¿Quieres apoyo para implementar estas estrategias?

En CEAPSI acompañamos a docentes, equipos y familias con orientación especializada en TEA y neurodivergencia.

Fuente principal: González Bustos, B. (2024). Claves para educar adolescentes con TEA y del Neurodesarrollo. Recurso didáctico.

Laugeson, E., & Ellingsen, E. (2014). Social skills training for adolescents and adults with autism spectrum disorder. Adolescents and Adults with Autism Spectrum Disorder. doi:10.1007/978-1-4939-0506-5_4

Zheng, S. et al. (2021). Improving social knowledge and skills among adolescents with autism: Systematic review and meta-analysis of UCLA PEERS. Journal of Autism and Developmental Disorders. doi:10.1007/s10803-021-04885-1

Grañana, M. (2022). Espectro autista: propuesta de intervención basada en evidencia. Revista Médica Clínica Las Condes, 33(4).

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